Envidia. Sí. A nadie le sienta un traje como a él. Nadie es capaz de despertar sensaciones tan ambiguas como él en todo el espectro televisivo. Tony Soprano cae bien pese a romper mandíbulas. Hasta a Obama le gusta Omar Little en The Wire y más de uno ha crecido entre los balbuceos de Ross en Friends. Pero, ay, Donald Draper… Las mujeres dudan si acunarle o quitarle la ropa y los hombres sueñan con tener reuniones la mitad de brillantes con sus clientes.

Mad Men ha supuesto una sacudida curiosa y llena de brío a la imagen idealizada que del mundo de la publicidad en los años 60 en Nueva York tenía el común de los mortales, aunque bien es cierto que una vida llena de noches teñidas de bourbon, paquetes de Lucky y mujeres con miradas lejanas no suena del todo mal.

Nueva York, a lo que vamos a fin de cuentas, es el lugar en el que se desarrolla la trama de esta serie de Mathew Weiner, y nos hemos dado una vuelta por ese Madison Avenue lleno de neones, trajes entallados y gabardinas.

Vístete al estilo Mad Men

Si tienes la suerte de tener la percha de Don Draper o la elegancia de sus múltiples ex esposas, lo tienes casi hecho. Si no es así, siempre puedes soñar, ir a cualquier Banana Republic de la ciudad y comprar su colección inspirada en la serie.

Come con clase

¿Quizás después de comprarte tu traje en el Banana Republic de la estación Grand Central te ha entrado hambre? Estás de suerte porque, a escasos metros, tienes uno de los restaurantes a los que Don Draper suele llevar a su socio más corrosivo, Roger Sterling, a tomarse un buen Martini con la especialidad de la casa: ostras. Es el famoso Oyster Bar de la estación centenaria.
Si eres más de carne, otro sitio habitual en la serie es el Keens Steakhouse en 72W 36th Street. Si os acordáis, es donde Peter y Don discuten sobre cómo anunciar un deporte español, el jai alai (la pelota vasca).

¿No os da el bolsillo para estos dos pedazos de restaurantes? No hay problema: hamburguesa en el P.G. Clarke´s de Midtown (55th Street). Por cierto, para curiosos: parece que este bar-restaurante era uno de los clásicos a la hora de celebrar fiestas de publicidad en los 60.

¿Dónde iban a hacer la compra hace 60 años?

Los neoyorquinos tienen una forma peculiar de hacer la compra, cuando de comida hablamos. Muchos siguen acudiendo a pequeñas tiendas de ultramarinos para cosas muy específicas. Otros cogen el coche y se van a grandes superficies para llenar el maletero. Para los que tienen más tiempo y mayor poder adquisitivo hay una serie de locales centenarios y llenos de historia donde pueden encontrar especialidades, dignas de una ciudad tan cosmopolita como Nueva York.

Dean&Deluca: 560 Broadway at Prince Street. No es la más exótica, pero sin duda ha contribuido a que la gente de Nueva York sepa apreciar el buen pan. Fue en los años 70 y 80 una de las pioneras en traer productos delicatessen cómo queso o aceite de oliva.

Zabar´s: 2245 Broadway at 80th Street. Nacido en 1934 de la familia Lillian and Louis Zabar, este sitio Gourmet era una pescadería en sus orígenes. Ahora, puede ser de los sitios donde puedas encontrar tu capricho más preciado del Upper West Side. Eso sí, precios prohibitivos.

Russ & Daughters: 179 East Houston Street, entre Orchard y Allen. Otro Gourmet nacido en un año señalado. Si el anterior data de la segunda Guerra Mundial, éste data de la Primera. También en sus orígenes más destinado al pescado, ahora ofrece todo tipo de posibilidades: desde caviar hasta regalos/cestas de comida.

Faicco´s Pork Butcher: 260 Bleecker, entre Morton y Leroy. Otro clásico de los gourmets que llevan dando alegrías a los caprichosos en los últimos 110 años. Este en concreto es italiano.

Cocktails

Una gran parte de la serie transcurre entre botellas de alcohol, tabaco y cocktails. No es que tengan un sitio de culto donde tomárselos especialmente, ya que sus propias oficinas hacen en la mayoría de episodios las veces de bares, pero aquí van un par de hoteles donde se han tomado alguna que otra.

– The Roosevelt Hotel, 45E 45th street.

Uno de los hoteles más prestigiosos de la ciudad, junto con el Plaza y The Waldorf –Astoria. Llamado así en honor al presidente Theodore Roosevelt, se conectaba por galerías subterráneas con la estación Grand Central.

Muy cerca de la Agencia de Sterling Cooper y, uno de los lugares donde flirteaban con el archiconocido Conrad Hilton para llevarse la cuenta a su Agencia.

– The Pierre Hotel, 2E 61th Street

Otro lujoso hotel, situado cerca de la residencia de Pete y Trudy donde solían tomar algún que otro cocktail. Sus exteriores han salido en series como los Soprano o películas como conoces a Joe Black.

Es, además, el hotel donde se trasladan las oficinas durante unas semanas antes de fundar la nueva Agencia Sterling Cooper Draper Pryce, que luego se establece oficialmente en el edificio Time-Life.

La Agencia

Durante los años 60, Madison Avenue era la cuna de las mejores Agencias de Publicidad de Manhattan. Ahora todo se ha diversificado.

Sterling Cooper, la Agencia de las primeras temporadas, estaba situada en 285 Madison Avenue, justo al lado de Grand Central.

Ya en las últimas temporadas, se forma la Agencia Sterling Cooper Draper Pryce con sede final en el edificio Time-Life, situado en el 1271 de Avenue of the Americas, formando parte del Rockefeller Center.

Y los domicilios

En cuanto a las casas de los protagonistas, no sabemos la situación específica de algunos. Sin embargo, sí se menciona en la serie que Don Draper vivía en Ossining, en el condado de Westchester en el norte del estado de Nueva York, cuando estaba casado con Betty.

Una vez su mujer descubre su pasado, se muda a Manhattan, concretamente a Waverly Place con la Sexta avenida, para posteriormente vivir con su nueva esposa en el Midtown de las isla.

Pete y Trudy vivían en el Upper East Side, como la gran mayoría de gente con dinero de la época.

Y Peggy Olson por contrario sufre como la mayoría de habitantes de Nueva York a la hora de ir a trabajar. Primero, por el horrible y largo trayecto desde su primera casa (donde nació) Bay Ridge, en Brooklyn. Más tarde, y pese a la negativa de su familia, se muda a Manhattan a un piso compartido, hasta que finalmente y gracias a su buen hacer en la Agencia, le promocionan a Copywriter y se acaba comprando una casa en el Upper West Side.

NuevaYork está llena de detalles, de sorpresas para mitómanos, de enclaves que te permiten cerrar los ojos y recrear instantes…
¿Querías saber dónde compra el whisky Donald Draper? ¿Acaso no has visto la serie? ¿No sabes que le compra el alcohol su secretaria?

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